Sin duda alguna, el cambio climático y sus consecuencias están presentes en nuestra realidad, aunque existan controversias, escépticos, personas que dicen que todo es una farsa; las temperaturas extremas, la mayor frecuencia e intensidad de tormentas, inundaciones, granizadas, son fenómenos que TODOS los sentimos, sin excepción.
No es necesario presentar un escenario apocalíptico frente a este fenómeno, pero que la sociedad tome conciencia de que ya nada continuará como era en épocas de nuestros abuelos, estamos frente a un nuevo escenario climático mundial y nacional.
Paraguay por sus características económicas es sumamente sensible a todos los eventos que puedan deberse al cambio climático, pudiéndose citar algunos efectos de alto impacto nacional como serian: disminución de la producción agrícola (soja, maíz, trigo, frutas, etc.) por causa de exagerada cantidad de lluvia o mucha sequía, por granizadas, heladas etc.; la producción ganadera, puede ser impactada de la misma forma, por falta de pastura buena, falta de agua y excesivo calor. El estrés en la ganadería repercute directamente en la alimentación, encareciendo la carne y afectando la producción de leche, queso y demás derivados lácteos.
Es imperiosa la necesidad de movilizarnos frente a esta realidad. Existen dos pilares considerados frente al Cambio Climático:
1. La Adaptación, que se refiere al conjunto de actividades planificadas e implementadas para hacer frente a los posibles efectos del Cambio Climático.
2. La Mitigación, que se refiere al conjunto de actividades planificadas e implementadas con el fin de reducir las emisiones de Gases de Efecto Invernadero (señalados como principales causantes de la alteración del clima).
Cabe resaltar que mientras que las acciones de mitigación requieren una respuesta conjunta y coordinada a nivel internacional, se reconoce que las acciones e iniciativas de adaptación deben ser definidas e implementadas a nivel nacional o subregional, pues los impactos y las vulnerabilidades son específicos de cada lugar.
Pero actualmente ¿Dónde se encuentra el país?
Si bien el Paraguay cuenta con una Política Nacional del Ambiente, aún no cuenta con una Política Nacional de Cambio Climático, es decir aún no están sentadas las pautas necesarias, las líneas estratégicas que el país debe seguir en cuanto al Cambio Climático. El pasado 25 de agosto se realizó la presentación de la agenda para la preparación de la propuesta de esta política. Este trabajo no va ser encarado por una sola institución, sino por la mayor cantidad posible de instituciones, cada uno aportando su visión, propuestas específicas y directrices que quedarán plasmadas en la Política Nacional de Cambio Climático.
Por lo tanto, actualmente el estado paraguayo aún se encuentra sin un norte en lo que se refiere al Cambio Climático, si bien en las diferentes reuniones y cumbres internacionales ya ha demostrado su posición frente a este fenómeno, es sumamente necesaria una política nacional que direccione todas las demás políticas, planes y proyectos encarados por el gobierno nacional, los municipios, las gobernaciones, etc.
¿Hacia dónde apuntará el Paraguay? ¿Solamente hacia la adaptación, solamente hacia la mitigación o hacia ambos?
Para responder esto, debemos entender a qué debemos adaptarnos y para que debemos pensar en estrategias de mitigación.
Los efectos provenientes del Cambio Climático: eventos meteorológicos extremos, inundaciones, aumento de ciertas enfermedades (como el dengue, fiebre amarilla por citar algunas) ya son inevitables, ya no podemos hacer nada para frenarlos, así que debemos disponer de una matriz de riesgos (detectar las poblaciones más vulnerables y a que se pueden enfrentar), crear los posibles escenarios y estar preparados para responder a estos eventos. Esto corresponde a la Adaptación, que implicaría que las instituciones lleven en cuenta directrices en todos los planes y proyectos, por el ejemplo las obras viales deben ser proyectadas considerando las posibles crecientes de cauces hídricos, deslaves de tierra, por citar una medida.
Ya con respecto a la Mitigación, si bien el Paraguay, tiene una contribución insignificante en la emisión total de gases de efecto invernadero a nivel mundial (por lo tanto no tiene obligaciones internacionales de disminuir sus emisiones), esto significa que si reducimos nuestras emisiones, no vamos a tener ninguna incidencia global, pero NO por eso debemos de olvidarnos de la Mitigación, debemos de pensar en esta coyuntura como una gran oportunidad de desarrollo para el país, pensar en la innovación continua, podemos ser el ejemplo a seguir en cuanto a tecnologías limpias, uso de alternativas energéticas, cultivos favorables ambientalmente, preservación de los pocos bosques que aún nos quedan, potenciación del ecoturismo, realización de proyectos factibles de generar bonos de carbono comercializables, entre algunas actividades que vienen a mi mente.
Dentro de todo este contexto de Adaptación y Mitigación, la investigación debe ser en todo momento fomentada y facilitada, pues toda buena acción sólo será posible implementarla teniendo las fundamentaciones correctas, que se logrará con los trabajos de investigación. Sin lugar a dudas la Adaptación será uno de los pilares que fuertemente deberá ser tenido en cuenta, los recursos deberán moverse en esa dirección a fin de salvaguardar a las comunidades más vulnerables a los eventos extremos relacionados con el Cambio Climático.
Por todo lo expuesto, cabe la necesidad de la formulación de una política que contemple líneas estratégicas que promueva, incentive y facilite medidas y acciones que permitan conocer de forma cierta las principales prioridades y vulnerabilidades del país, el fortalecimiento de las capacidades institucionales, la creación de un sistema de información de fácil acceso, la participación activa de las universidades, la educación y sensibilización continua de la población, todo para hacer frente a los problemas que irán surgiendo a corto, mediano y largo plazo.




